El gazpacho que publiqué ayer, con el que participo en el concurso de Lazy blog, estaba presentado en un recipiente de hielo. Tal como comenté, desde finales de los años 80 comencé a hacerlos y hay una publicación mía del año 94, un vídeo concretamente, en el que aparecen modelos muy bonitos. Por supuesto, no es una idea mía, se elaboran con técnicas muy sofisticadas desde el siglo XIX. Los míos son de "andar por casa"; pero, lo cierto, es que quedan muy resultones y más de un invitado acaba haciéndole fotos.
Son fáciles de hacer, pero, como he cometido muchas veces errores, me gustaría que estuvieras en guardia para que no te jueguen una mala pasada. Intentaré explicarte las diferentes técnicas que hay para hacerlos. Sinceramente, de las dos que utilizo no sé por cual decantarme; creo que ambas son válidas y que depende más de los recipientes usados y sobre todo de los adornos que introducimos en el agua.
No me enrollo y vamos al tajo pero te advierto que esto va a parecer una de esas novelas de episodios de la tele que no tienen fin. Blogger me va a tirar de las orejas por una entrada tan larga, pero soy de la opinión que si lo explico, lo explico.
Este es el modelo presentado con el gazpacho
Necesitas dos recipientes, preferiblemente, de igual forma, rectángulares, cuadrados, redondos, ovalados; pero, uno mayor que otro, unos 2 ó 3 cm por todos sus lados.
Este punto que parece tan simple, a veces se convierte en un lío, de modo que buscando tupers o fuentes que encajen uno en el otro desordenas todos los armarios. Te recomiendo que cuando lo tengas claro lo anotes para la próxima ocasión, porque a mi a veces se me olvida qué cacharros utilice la vez anterior y vuelta de nuevo a hacer pruebas.
Estos son los que utilicé para hacer ese recipiente
Un tuper del año del "cata pum" y una fuente plástica para microondas
Hago la prueba y son de la misma forma con una diferencia de tamaño de unos 3 cm por todos los lados. Perfecto.
Uso la técnica nª 1 la de poner agua en el fondo del grande y colocarle unas margaritas (hay que aprovechar lo que tengo en el jardín)
Con delicadeza, coloco el pequeño encima manteniéndolo para que no se hunda, para calcular si me quedé corta o me pasé con la cantidad de agua, el reborde superior de ambos debe quedar al mismo nivel. Ten en cuenta que el agua al congelarse se expande.
Retiro el pequeño y congelo el grande con el fondo de agua( unos 3 ó 4 cm) y las flores.
Primera precaución: no improvises el sitio del congelador donde lo vas a guardar, vete a tiro hecho para que las flores no cambien mucho de posición y si fuera necesario, una vez colocado en su sitio , reordena las flores.
Aquí ya está congelado (el primer piso). Siento que la foto del siguiente paso no saliera bien y, honestamente, no tenía ganas de repetir todo el proceso.
Consiste en colocar encima apoyado, en lo que está congelado, el recipiente pequeño con algo de peso dentro para poder centrarlo bien, ya que tiende a resbalarse al apoyarlo sobre el hielo del primer piso . Rellenar de agua el grande, sin llenarlo hasta el borde, recuerda que el agua se expande al congelarse, colocarle las flores dentro del agua y congelar de nuevo.
Si estás pensando que es facilísimo, efectivamente lo es, salvo que, por alguna magia, las flores parecen tener vida propia y no hay forma de que se queden en el sitio que uno ha elegido.
Si te vieras muy apurada, puedes hacerlo de tres pisos (congelar en tres pasos) para controlar mejor la posición de las flores, porque las bandidas se conocen bien el Principio de Arquímedes y tienden a subir a la superficie.
En la foto anterior ya lo había sacado del congelador y para desmoldarlo hay dos opciones: o lo pones todo boca abajo, bajo el chorro de agua caliente (yo necesité ayuda porque el recipiente es grande) o si estás solito en casa lo "abrigas" con un paño de cocina mojado con agua caliente. Yo mojo el paño y le doy un toque en el microondas para que esté calentito. Desde que veas que se desprende, el siguiente paso es sacar el recipiente pequeño. Éste es el orden que yo sigo y me ha dado buenos resultados: primero el envase grande y por último el pequeño.
¿Qué hago si al desmontarlo se me rompe? Si se te parte en dos, por ejemplo, mételo de nuevo, bien recompuesto en el tuper, rellena de agua la rotura y congela bien, de nuevo, es posible que consigas que por esta vez "escape". (Se nota que alguna vez me ha pasado, je,je.)
Por lo tanto, esta técnica consiste en hacerlo en dos pasos, primero lo que será la base y lo congelas y segundo y una vez colocado el recipiente pequeño llenar los laterales, colocar las flores y congelarlo de nuevo.
Cuando lo hayas desmontado puedes guardar el bloque en el congelador hasta el momento de servir, ya si los tuper.
Como indiqué en la entrada anterior este recipiente grande lo uso cuando son muchos invitados por ejemplo en un bufé, lo lleno de gazpacho y a medida que se va acabando lo lleno con más gazpacho de la nevera. Siempre apoyo el recipiente de hielo en un plato o en una bandeja, de esta forma recoge el agua que se va descongelando.
¿Sólo para gazpacho? En absoluto, puedes poner todo lo que quieras servir bien frío, desde salpicón de mariscos hasta helado. No recuerdo que me hayan tomado nunca el sabor de las flores .
¿Aguanta mucho tiempo congelado? Bastante, lo suficiente para acabar con el alimento contenido. Si bien es verdad que depende mucho del grosor de las paredes, de la diferencia de tamaño de los dos recipientes, si el "culo" y los laterales del recipiente son bien gruesos, dura más.
En este pequeñajo seguí la misma técnica, pero en vez de recipientes de plástico usé de cerámica.
Inconvenientes: ninguno, salvo que para desmontarlo, la cerámica no es flexible como el plástico y da un poco más de lata, o al menos, a mi me parece siempre que todo se va a resquebrajar, aunque nunca se me ha roto la cerámica.
El primer piso con agua congelada y flores
El segundo piso con el recipiente pequeño las flores, le añado agua congelo y...
cuando lo desmonto queda así. Este modelo es para una sola persona, realmente es como comer un tazón de gazpacho.
Siempre apoyado en un plato porque aunque no se derrite con rapidez, la base se va mojando poco a poco.
Otros modelos:
En estos utilicé lavanda
Ésta es la forma, en la que antes comenté, que lo abrigo con un paño húmedo caliente.
¿Se rompe el hielo con frecuencia? Se me ha roto alguno, fundamentalmente, cuando me apresuro a la hora de desmontarlo. Me entra ansiedad por ver el resultado, porque cada recipiente es exclusivo, incluso empleando las mismas flores.
Éste lo hice con la 2ª técnica (es con la que aprendí y la que más veces he utilizado).
¿En qué consiste? Pues, en hacer todo de golpe. ¡Las hay atrevidas! No lo meto en el congelador dos veces. En un solo paso le pongo algo de agua, los adornos, en este caso, conchas, le coloco el recipiente pequeño y luego lo equilibro con "algo" que le de estabilidad y peso, pero que no sea demasiado para que la base del pequeño no se hunda y toque el fondo.
Nunca utilizo de peso una lata porque no me gusta meterla en el congelador cerrada.
¿Es difícil? Pues no mucho, solo necesitas haber trabajado en un circo como equilibrista. A veces lo hago dentro del mismo cajón del congelador, porque llevarlo hasta allí haciendo equilibrismos ya es de nota.
Fíjate que el modelo anterior usé el recipiente grande redondo y el pequeño cuadrado, así tampoco queda mal.
Ese es el peso que le puse. Ahora te comento un error que puede pasarte y cómo subsanarlo.
La base se me rompió. Por donde se ve el dedillo.
Solución: colocar en el hueco central un pequeño recipiente y servir el cocktail de mariscos dentro del pequeño que tampoco queda feo o volverlo a congelar con algo de agua en el fondo.
¿Todavía estás ahí? Pues aguanta un poquito más.
Las botellas de licor frío. Quedan bonitas y éstas son mucho más fáciles. ¿Por qué? Pues porque aquí no hay base. Con perdón, el culo es el de la botella, no hay hielo debajo. Ésta se hace por el aire y luego al congelador.
Se coloca la botella CON SU LICOR en un recipiente redondo. Ya sabes que el contenido de esos licores no se convierte en hielo.
Elijo las flores
Llenas de agua, congelas, le quitas el tuper y ya está. Duran bastante y no veas lo que te luces apareciendo a la hora del café con la botella con su corona de hielo. Las botellas en muchas ocasiones he podido reutilizarlas. Si veo que ya no toman más licor y el hielo se conserva bien, meto el bloque, sin la botella, de nuevo al congelador para otra ocasión.
Otro ejemplo de botella
Una botella de licor metida en un tuper bien alto de los baratitos de Ikea. Las rodajas de limón son reales, las de naranja son de plástico que dan el pego totalmente, lo verde unas ramitas de romero.
¿Dónde las congelo? Me figuro que estás pensando que en qué congelador cabe la botella. Me explico: en los años 80 tuve un congelador arcón, que como ya indiqué en mis entradas sobre congelación, salió de mi casa disparado en la primera ocasión que tuve. Son incomodísimos. Su virtud es que para las botellas sí que resultan geniales porque no hay problemas con la altura. He podido continuar haciéndolas, a partir de desprenderme del arcón, en cualquiera de los tres congeladores de cajones que tengo en la actualidad. Me las "apaño" así: Quito un cajón, le hago un hueco a la botella con su recipiente plástico en el cajón inferior y ya me da de altura, los alimentos que pertenecen al cajón que quito los acomodo, como puedo, sobre las cosas del inferior y alrededor de la botella. El cajón vacío lo guardo hasta que uso la misma.
¿Qué da mejores resultados para adornar? Sin dudarlo te diría que todas las flores planas: margaritas, por ejemplo, tanto las pequeñas como las grandes. Pero, de todos los que he hecho, quizás he llegado a la veintena, los que me han quedado más bonitos han sido los elaborados con esta flor.
En Canarias la llamamos flor de la pasión. Su leyenda es muy bonita y gira en torno a los últimos momentos de la vida de Cristo. Los pistilos son las tres caídas, el exterior la corona de espinas, etc.
Esta flor además de ser plana, es preciosa de color y se mantiene bien allí donde la colocas. Tengo la enredadera, y aunque está empezando a florecer, no reuní las suficientes para hacer un centro.
También puedes usar hierbas aromáticas y hojas de helecho o del jazmín.
Hay otro modelo que me ha quedado muy bonito, del tamaño del grande, el del gazpacho, ha sido utilizando para el relleno mejillones y rodajas de limón. Para un salpicón de mariscos queda espectacular.
¿Algo más? Pues sí citar dónde puedes encontrar más información:
Espero que te haya sido útil, si al hacerlos, encuentras otra técnica o algún truco, te agradecería que me lo contaras para poder elaborar mejor mis recipientes de hielo.
Y a la amigas cercanas que me pedían esta entrada, tirarles de las orejas ¿Ven la razón por la que me demoré tanto en hacerlo? Sabía que sería interminable.
ÚLTIMA HORA: NO TE PIERDAS LA ENTRADA SOBRE CORONAS DE NAVIDAD DE HIELO DE MI BLOG DE DECORACIÓN, AQUÍ



























