Juro que lo negaré mil veces porque en casa no les gustan las mezclas dulces y saladas, pero tengo un truquillo para que las exquisitas papas canarias que me regalan se conviertan en un manjar de dioses. Lo negaré, que conste, porque lo hago siempre disimuladamente, y hasta ahora no me han pillado. Ahí va, le añado al agua de las papas una puntita de la cucharita de postre de azúcar. Scccccchhhhhh!!! El barbudo repite una y otra vez: ¡qué buenas! y yo calladita, calladita...
Siempre sancocho, así llamamos los canarios a guisar las papas, más de las que nos vamos a comer. Una vez servidas las raciones SOBRE LA MARCHA desmenuzo bastante las restantes, les añado un cucharadita de vinagre y, si fuera el caso, le añado la mahonesa. Si no lo hago sobre la marcha la papa no queda bien.
Una vez a temperatura ambiente las guardo en la nevera y al día siguiente le añado el resto de ingredientes.
Ya publiqué una ensalada algo parecida a esta AQUÍ; pero, ya sabes, en cocina solo una pequeña variación en los ingredientes y parece otro plato. además quería aprovechar la ocasión para comentarte el truco del uso de las papas sobrantes y el toque del azúcar.
Esta vez le añadí lo siguiente. No indico cantidades depende de la cantidad de papas.
INGREDIENTES:
Restos de papas sancochadas.
Unas gotitas de vinagre.
Pepinillos en vinagre.
Dedos de cangrejos de los que viene desmenuzados.
1 cajita de gambas guisadas y peladas.
Mahonesa.
PREPARACIÓN:
La primera parte tal como la expliqué al principio.
- Le añades parte del cangrejo desmenuzado y los pepinillos troceados pequeñitos.
- Lo colocas en la fuente de servir. Yo primero lo pasé por un molde de cake para dejarle un agujero en el centro.
- Rellenas el agujero con más cangrejo.
- Lo adornas con las gambas y si deseas con algún detalle más.
- Enfrías y sirves.
Esta parte de pasarlo por un molde es totalmente opcional
Compro esta corona de gambas en Lidl y en Alcampo. Son buenas de sabor e ideales para adornar. Es un buen fondo de congelador.
NOTAS:
* Ya he explicado en otras ocasiones que el toque de vinagre es un truco que heredé de mi hermana Mercedes. Lo uso también en la ensaladilla rusa, le da un punto muy bueno.
*Apreciarás que no le pongo sal. Nunca uso la sal en la comida. La hipertensión manda, lo bueno es que los demás cada vez le añaden menos a su plato. A los que necesitan dejar la sal los animo comentándoles que en menos de una semana se olvidan de ella. Al principio la comida no sabe a nada pero hay que perseverar, al quinto o sexto bocado empiezas a descubrir los sabores propios de los alimentos.




























































